Gries Está situado al suroeste del casco antiguo de Graz, a solo unos minutos a pie de la plaza principal, y está considerado como uno de los distritos más diversos y auténticos de la ciudad. ¿Qué lo hace tan especial? Gries es una película animada, internacional, a veces cruda, pero siempre llena de carácter. Para los viajeros que quieran alejarse del bullicio turístico, este distrito ofrece una experiencia de Graz intensa y auténtica.
Históricamente, Gries era un distrito industrial y obrero, atravesado por almacenes, líneas ferroviarias y empresas artesanales. Hoy en día, el distrito está experimentando una transformación emocionante: industrias creativas, restaurantes, estudios y espacios para eventos se están mudando a edificios antiguos y le están dando al distrito una cara completamente nueva, sin perder su encanto original.
Particularmente sorprendente es el estilo multicultural. En casi ningún otro distrito de Graz se pueden encontrar tantas naciones, lenguas y culturas. Los mercados, las tiendas de comestibles, los restaurantes y los cafés traen diversidad culinaria a las calles, desde el mezze sirio hasta la parrilla balcánica y el tagine del norte de África. Si te gusta probar cosas nuevas y estás abierto a otras influencias, en Gries encontrarás lo que buscas.
El distrito también tiene mucho que ofrecer desde el punto de vista arquitectónico. Entre los principales ejes urbanos hay tranquilas calles laterales con edificios antiguos, patios y pequeños edificios religiosos. El GriesgasseEl paseo del Mur y los alrededores de Südtirolerplatz ofrecen contrastes interesantes: arte callejero junto a fachadas protegidas, comida callejera junto a tranquilos patios.
Por la noche, Gries muestra su lado alternativo. Pequeños bares, espacios para eventos e iniciativas culturales hacen del barrio un lugar de encuentro para una escena joven y creativa. Al mismo tiempo, Gries sigue siendo un barrio con los pies en la tierra: un barrio con historia, emoción y una atmósfera que sólo Graz puede ofrecer.
Para todos aquellos que no sólo quieren ver la ciudad, sino sentir Si lo desea, Gries es el lugar adecuado: vivo, colorido, sorprendente y siempre un poco tosco de la manera más encantadora.